Temperatura del perro: ¿qué nos indica?
Temas: Perro | Veterinarios | Tiempo de lectura: 2 min | 21 Marzo 2026
Temperatura del perro
La temperatura del perro dice mucho sobre su salud. Suele ser la primera señal de que algo no anda bien. Muchas molestias empiezan de forma sutil y al principio cuesta notarlas. Pero una temperatura anormal te avisa rápido de que algo está pasando. Por eso es clave que sepas cuál es la temperatura normal y cuándo actuar.
El cuerpo de un perro reacciona rápido a lo que pasa por dentro y por fuera. Infecciones, inflamaciones, estrés o cambios en el entorno pueden alterar su temperatura. Y no siempre se nota en su comportamiento.
Eso sí, hay señales sutiles que te pueden alertar: menos apetito, decaimiento o jadeo excesivo. También puede temblar o aislarse, lo que indica malestar.
Además, la salud de tu perro también influye en consideraciones financieras, ya que los tratamientos médicos pueden volverse costosos rápidamente, especialmente cuando se trata de urgencias o problemas prolongados. Por esa razón, muchos dueños optan por adquirir un plan de medicina prepagada para perros con SeguriPet.
Temperatura normal de un perro
La temperatura normal de un perro está entre 38 y 39 grados Celsius. Puede variar un poco según la edad, el tamaño y la actividad. Los cachorros suelen tener una temperatura un poco más alta. Los perros mayores, en cambio, tienden a registrar valores más bajos.
Por encima de 39 grados puede haber fiebre. Por debajo de 37,5 grados puede tratarse de hipotermia. Ambos casos son motivo de alerta. Ojo: una nariz seca no es un indicador confiable. Siempre es mejor medir.
Los veterinarios evalúan varios factores: frecuencia cardíaca, respiración, comportamiento. Pero la temperatura suele ser el primer paso para detectar una posible afección. Si conoces lo que es normal para tu perro, puedes notar cambios más rápido y actuar a tiempo.
Fiebre en el perro
La fiebre en un perro generalmente surge como respuesta a una infección, que puede ser de origen bacteriano o viral, aunque las inflamaciones u otros problemas internos también pueden ser factores contribuyentes. En algunos casos, la causa es menos clara y se requieren exámenes adicionales, como análisis de sangre, para establecer un diagnóstico.
Un perro con fiebre suele mostrar un comportamiento claramente diferente, como apatía, pérdida de apetito y una fuerte necesidad de descanso. Además, pueden presentarse síntomas como orejas calientes y respiración acelerada. Ante una fiebre persistente, es importante comunicarse con tu veterinario.
¿Cómo medir la temperatura de un perro?
La forma correcta de medir la temperatura de un perro es de manera rectal, ya que es el método más confiable y preciso recomendado por los veterinarios. Para ello, se recomienda usar un termómetro digital, que ofrece resultados rápidos y claros.
Para que la medición sea lo más cómoda posible para tu perro, puedes lubricar ligeramente la punta del termómetro con vaselina. Luego, mantén a tu perro tranquilo e introduce el termómetro con cuidado, asegurándote de que el animal esté lo más relajado posible. Puede ser útil pedirle a alguien más que sostenga al perro durante la medición.
Aunque existen métodos alternativos, como la medición por el oído, estos son menos confiables y por eso se recomiendan con menos frecuencia en situaciones donde la precisión es importante. Medir regularmente te ayudará a conocer la temperatura normal de tu perro y a detectar anomalías más rápidamente.
Causas de la temperatura baja en un perro
Una temperatura baja en un perro es menos frecuente que la fiebre. Sin embargo, puede ser igualmente una señal seria de que algo anda mal. Una de las causas más comunes es la hipotermia, que suele presentarse cuando un perro está expuesto mucho tiempo al frío o la humedad sin suficiente protección.
Por otro lado, una temperatura baja también puede ser consecuencia de un shock. Por ejemplo, tras un accidente o una lesión grave, el cuerpo ya no es capaz de retener el calor adecuadamente. De igual manera, ciertas afecciones como problemas hormonales o infecciones graves pueden provocar una caída en la temperatura corporal.
En cuanto a los síntomas, estos suelen ser bastante visibles: el perro se siente frío al tacto, se mueve poco y a veces reacciona lentamente a lo que pasa a su alrededor. Por eso, es importante actuar rápido y, de ser necesario, buscar atención médica de inmediato.
El tratamiento depende de la causa y puede variar desde calentar al perro de forma gradual hasta recibir atención médica intensiva en la veterinaria. Los costos de dichos tratamientos pueden ser elevados, por lo que contar con un buen plan de medicina para perros de SeguriPet es muy importante. Ten siempre en cuenta que solo las afecciones que se originen durante la vigencia del plan y que no provengan de situaciones excluidas son elegibles para cobertura.




















